La importancia del desarrollo motor en el aprendizaje de los niños

Según Sánchez H. (2006) Por medio de la actividad motriz, el hombre puede actuar en su medio para modificarlo y modificarse, en pocas palabras, el movimiento adapta a los seres humanos a la realidad. Todo tipo de movimiento es resultado de la contracción motriz que produce el desplazamiento del cuerpo, o de los segmentos que la componen y el comportamiento de equilibrio. El movimiento siempre resulta de la coordinación del esquema corporal en relación al espacio y el tiempo. Tanto el movimiento como el diálogo tónico, cumplen un papel fundamental en la vida afectiva y en la vida social.

Es esencial tener un buen desarrollo motor en la infancia, ya que esta les permite a los niños explorar el mundo que los rodea, de esta manera ellos adquieren conocimiento y van dando respuesta a los diferentes retos que se le presentan.

El desarrollo motor no inicia al nacer, arranca desde que estamos en el vientre, a través de los movimientos fetales se va evidenciando como marcha el desarrollo de la vida. Los reflejos son los movimientos primitivos e instintivos a través de los cuales los bebes inician su exploración del medio ambiente y su cuerpo, posteriormente estos reflejos se convertirán en acciones voluntarias con control. Desde esta etapa se les sugiere a los padres de familia que los niños no deben pasar tanto tiempo en brazos o en portabebés, ya que estas prácticas no le permiten al infante desarrollar de manera efectiva la fuerza de los músculos y realizar cambios de posición.

Una etapa muy importante en el desarrollo motor de un bebe, es el gateo en cuatro puntos, ya que esta es la única etapa en la que el ser humano pone peso en sus manos, este simple pero muy elemental ejercicio nos ayudara a desarrollar fuerza en los hombros que posteriormente se convertirá en motricidad fina. El gateo conecta los hemisferios cerebrales y crea rutas de información cruciales para la  maduración de las diferente funciones cognitivas, también desarrolla el patrón cruzado que es la función neurológica que hace posible el desplazamiento corporal en equilibrio del cuerpo humano. Ese movimiento comprende el del eje de las caderas y el de los hombros. Al gatear se tonifican adecuadamente los músculos que más adelante permitirán que el niño mantenga la columna perfectamente recta, cuando este maduro para ponerse de pie. Para ningún infante es un logro caminar sin haber pasado por esta importante etapa del desarrollo motor, por eso se debe fomentar el gateo y evitar saltarnos esta trascendental preparación para la marcha.

En este orden de ideas, se puede afirmar que el movimiento es el reflejo de nuestro desarrollo, y a la vez, constituye piezas que van a construir todas las habilidades posteriores que el niño va a necesitar, por eso es tan importante que el niño explore y vaya experimentando a través de su cuerpo. Vale mencionar algunos de los beneficios de fomentar el desarrollo motor:

  • Estimula las funciones orgánicas
  • Adaptación del niño al medio ambiente
  • Favorece el desarrollo de la personalidad
  • Desarrollo del esquema corporal y todo el conocimiento de su cuerpo
  • Estimula la creatividad
  • Fomenta la independencia
  • Desarrollo de la socialización.
  • Resolución de problemas.

Es muy importante favorecer el desarrollo físico del niño, padres de familia como maestros deben impulsar estas prácticas. No dar la oportunidad que los niños desarrollen estas habilidades, le traerá dificultades a nivel académico y emocional; el desarrollo motor aporta en el aprendizaje estructuras y esquemas de maduración donde las funciones del niño pueden alcanzar determinados hábitos, destrezas, conocimiento en operaciones matrices, relacionado con este.

Vivimos en un mundo digital donde el uso excesivo de la tecnología puede robar la oportunidad de que los niños desarrollen sus habilidades motoras, en nuestras manos esta asegurarles este aprendizaje.

Sánchez, H. (2006). Psicología Educativa, Universidad Puerto Rico. 2da edición. Puerto Rico.

Karla López

Fisioterapeuta del Instituto de Investigación para el Aprendizaje

Cómo aprovechar este tiempo en casa para fomentar la independencia en las personas con discapacidad

Verdugo (2006)* afirma que la discapacidad no puede identificarse exclusivamente como una característica del individuo, sino que debe entenderse como  un estado del funcionamiento de la persona, que depende no solo de las condiciones individuales si no que está muy influido por las oportunidades que tiene la persona para desarrollarse, así como los apoyos que se le ofrecen para facilitar tal desarrollo.

La discapacidad son las diferentes “paredes” con las que se encuentra el individuo para poder desarrollarse, desde el lenguaje que se utiliza al referirse a ellos, hasta las barreras arquitectónicas para desplazarse, pero desde casa se puede ir cambiando esta idea tan errada que se tiene acerca de la discapacidad.

Innumerables veces se escucha que los padres de familia no pueden enseñar  a los niños con discapacidad  actividades de la vida diaria como vestirse, comer y bañarse,  por que toma más  de lo normal o no creen en sus capacidades para aprender. Este tiempo en casa, por la pandemia que se vive es ideal para promover este tipo de educación no formal y fomentar la independencia en las personas con discapacidad.

El hogar es donde se inicia la capacitación para la autonomía e independencia, es un aprendizaje que se debe ir debe ir extendiendo o en los diferentes escenarios donde la persona se desenvuelve. Recordemos que no se debe sobreproteger, porque también es una manera de discriminar, el mensaje que la persona con discapacidad comprenden es que no es capaz de ser independiente, además  los priva de aprender y crecer. A través de la prueba y error los niños van descubriendo sus habilidades, sabiendo responder a los retos que se le presenten cuando el cuidador no esté presente.

Es difícil, como padres de familia, no sentir temores y dudas acerca de la autonomía de sus hijos en un ambiente donde no se está preparado para incluir a una persona con discapacidad, pero ahí está la misión de la familia y las instituciones que los apoyan. La independencia en las personas con discapacidad es permitir que se relacionen con la sociedad y no limitarles a espacios protegidos donde se relacionen únicamente con sus iguales, terapeutas, cuidadores, etc.

Beneficios de fomentar la independencia

-Mejorar Autoestima: Dejar que la persona con discapacidad realice actividades por sí sola y tome decisiones,  le ayudara a conocer de las cosas que puede lograr y por lo tanto le ayudara a sentirse bien con ella misma.

-Conocer sus límites: La  independencia  los hace conscientes de sus límites en todos los ámbitos de la vida, entenderán  que  aprender  reglas es importante para convivir en la sociedad.

-Vencer miedos: A través de la confianza en sí mismos se darán cuenta todos los obstáculos que pueden superar por ellos mismos.

-Sentido de responsabilidad: Cuanto más independientes sean,  mejor  entenderán  la importancia cumplir con las tareas asignadas.         

Ahora que ya se revisó  los beneficios de promover la independencia de los niños desde casa, hablaremos de los cambios que el padre de familia o cuidador debe realizar para hacerlos participes de estas actividades.

Primero se debe tener una actitud menos protectora, pueden iniciar este proceso dejando de ocuparse de aquellas cosas que la persona con discapacidad puede desempeñar ´por sí sola, aunque sea más fácil y cómodo hacerlo usted, es muy importante tener paciencia y permitirle que lo haga por sí mismo, recuerde que la práctica hace el maestro.

Tómese el tiempo de hablar y escuchar sus dudas acerca de realizar  las tareas, hable de aquellas situaciones en las que usted mismo tuvo dificultades para aprender, esto le enseñara que no solo él tiene altas y bajas en la vida.

Recuerde que debe establecer pequeños objetivos en este aprendizaje, para que ni usted ni el niño se frustren al no poder llegar a la meta.  Puede crear tableros de comunicación con el orden en que se realiza la tarea,  pegarlos en la pared del baño, cocina o donde la persona realizara actividad.

Cree y mantenga rutinas: Establecer rutinas diarias, facilitará el aprendizaje y tendrá un mejor comportamiento, un ejemplo de cómo establecer una rutina

  1. En la mañana, cuando te levantes…
  2. Primero, ve al baño,
  3. Luego, quítate tú pijama,
  4. Y luego, vístete.

Asignar tareas para el hogar también es algo que podemos hacer desarrollar la independencia y la responsabilidad:

* Recoger sus juguetes

*Dar comida al perro

*Poner cubiertos, manteles, platos o la tarea que crea conveniente.

*Colocar ropa sucia o limpia en el cesto que corresponde.

*Apoye sus logros

*Valor sus esfuerzos

Ayudar en casa les dará una sensación de logro y orgullo, se sentirán importantes y parte de un equipo que es la familia, todas estas vivencias les darán a las personas con  discapacidad  mejores herramientas para poder desenvolverse en la vida. Lograr la independencia o el mayor grado de la misma, es una de las mejores muestras que las personas con discapacidad culminaron su desarrollo personal y emocional.  La autonomía proporciona mejor calidad de vida ya que el individuo se siente realizado al no depender de un tercero, pero esta meta no llegará si no iniciamos este camino en casa.

Referencias:

1-Verdugo, M.A. (2006). Como mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad. Salamanca: Amarú.

Karla López

Fisioterapeuta del Instituto de Investigación para el Aprendizaje

Suicidio durante la cuarentena del COVID-19

En la actualidad el tema en el que giran las noticias es lo referido a las medidas de cuarentena y al COVID-19, formas de contagio, cantidad de infectados, decesos, entre otros. No obstante, durante este periodo de tiempo, existe otro enemigo igual de “invisible”, aunque no por su tamaño sino por cuanto se le decide ignorar y la poca atención que se le ha prestado tanto en el pasado como en este momento.

El suicidio es un tema complejo, su definición y clasificación ha sido establecida en tiempos relativamente recientes, aunque es un fenómeno tan antiguo como la misma humanidad. Fue en los años 70 cuando el Instituto Nacional de Salud Mental (NIMH sus siglas en inglés) celebró una conferencia sobre prevención del suicidio, en donde el Comité encargado de Clasificación y Nomenclatura presidido por reconocido psicoterapeuta Aaron Beck destacó la importancia de estandarizar, en términos científicos, el suicidio. Este grupo de investigadores (Beck et al., 1973) estableció tres amplias categorías de comportamiento suicida: a) suicidio consumado, se refiere al comportamiento perjudicial autoinfligido cuyo resultado es la muerte; b) intento suicida, consiste en el comportamiento perjudicial autoinflingido, que daña al individuo pero no causa la muerte; y c) ideas suicidas, que son todos los pensamientos de cometer suicidio y comportamientos que indican un perdida en el deseo de vivir pero que no han resultado en autolesiones.

                Teniendo en cuenta estas definiciones se analiza que, existen tres tipo de personas en riesgo de autolesionarse con posibilidad de acabar con sus vidas: a) los que constantemente piensan en ello y en cómo hacerlo, que en muchas ocasiones son también los que expresan a sus seres queridos estas ideas, b) los que se deciden por autolesionar, luego de una muy bien meditada estrategia de suicidio pero fracasan y con ello sus sentimientos y estado mental emporan; y c) los que definitivamente se causan la muerte a razón del daño que se han provocado en su organismos, dejando a sus familiares con una pérdida tan dolorosa como desconcertante.

A nivel mundial según datos obtenidos de la Organización Mundial de la Salud (World Health Organization, 2019) 800 mil personas comenten suicidio al año, siendo una cifra alarmante si consideramos que en promedio se comente un suicidio cada 40 segundos. A nivel mundial el 79% de las muertes por suicidio se presentan en países de ingresos bajos y medios, siendo sus víctimas menores de 45 años; por otra parte, actualmente el suicidio se considera como la segunda causa de muerte entre jóvenes de 15-29 años, solamente después de los accidentes automovilísticos.

                Según el Observatorio de Salud Global (World Health Organization, 2018), El Salvador ocupa el lugar número 36 en el ranking de 183 países que registran más muertes por suicidio anualmente entre sus habitantes, lo que aproximadamente es 10 muertes causadas por suicidio por cada 100,000 habitantes. Esto demuestra que los suicidios son un serio problema de la salud pública que no está siendo atendida como se debe.

                En El Salvador diferentes fuentes periodísticas han investigado el suicidio durante el tiempo de cuarentena domiciliar y distanciamiento social, no obstante, la fuente que es más confiable lejos de ser una fuente oficial es la investigación realizada por el periódico matutino El Diario de Hoy, quienes se han tomado a la labor de escudriñar aquellas historias de causas de muertes que algunas instituciones no facilitan el acceso o no poseen los estadísticos.

                Por tanto, teniendo en cuenta la investigación periodística del fenómeno, que no desmerita en sus hallazgos como en sus métodos, se tiene que del 1 al 24 de abril de 2020 se contabilizan 9 muertes por suicidio durante el tiempo en cuarentena; pero, si se consideran fechas del 1 de enero al 24 de abril de 2020 se han reportado 20 muertes por suicidio, en su mayoría menores de 30 de edad, hombres, concentrando el mayor número de casos en San Salvador (El Diario de Hoy, 2020).

                Estas estadísticas no tienen en cuenta todas aquellas muertes por accidentes automovilísticos, sobre dosis de sustancias, accidentes laborales, etc., que son tipificadas en otras categorías, pero que de investigar a profundidad sobre las intenciones con las que las personas las llevaron a cabo, podrían detectarse en más de algunas, intenciones de acabar con la propia vida.

En este sentido, el Gobierno de El Salvador debe conocer y aceptar que los suicidios son prevenibles, volver la mirada y actuar sobre este fenómeno, en especial en dicha prevención, es la mejor apuesta que se puede hacer para la salud de toda la sociedad. Existen diferentes estrategias para la prevención del suicidio: a) la primera de ellas es llevar un control estadístico de las muertes por suicidio, que sea riguroso, continuo y transparente a la población; b) habilitar una línea telefónica gratuita de prevención de suicidio es un apoyo invaluable para aquellos que se encuentran emocionalmente desesperados, es un recursos que ha probado ser efectivo en muchos países; c) instaurar leyes que eviten acceso a medios utilizados para suicidarse, aunque esto solo se puede hacer cuando se lleva un registro fiable de muertes por suicidio y sus detalles; y d) la identificación temprana de personas con riesgo de suicidio es crucial en todo sistema de salud, para ello contar con personal especializado en psicología y psiquiatría, junto a instrumentos psicométricos sensibles a la medición del fenómeno es una primera línea dentro del proceso de prevención.

                Sin embargo, a pesar de lo mencionado, estas son solamente recomendaciones pues lo que verdaderamente componen la prevención del suicidio, es la elaboración de una estrategia de prevención integral de país, en el que se incluyan a todos los actores de la sociedad gubernamentales, civiles y privados. Solamente actuando juntos, se puede comenzar a prevenir el suicidio y a buscar una mejora en la calidad de vida de la población.

Referencias

Beck, A., Davis, J., Frederick, C., Perlin, S., Pokorny, A., Schulman, R., Seiden, R., & Wittlin, B. (1973). Classification and Nomenclature. En Suicide Prevention in the 70’s (pp. 7-12). Center for Studies of Suicide Prevention, National Institute of Mental Health.

El Diario de Hoy. (2020, mayo 3). Suicidios, depresión y ansiedad: El impacto de la pandemia en la salud mental. Noticias de El Salvador – elsalvador.com. https://www.elsalvador.com/eldiariodehoy/suicidio-depresiones/711012/2020/

World Health Organization. (2018). Global Health Observatory. WHO; World Health Organization. https://apps.who.int/gho/data/node.main.MHSUICIDE

World Health Organization. (2019). Suicide in the world. New York: World Health Organization.

Anexos

Figura 1. Estadísticas globales de suicidio por cada 100,000 habitantes. (2016). Recuperado de:  https://www.who.int/mental_health/prevention/suicide/suicideprevent/en/

Figura 2. Principales factores de riesgo de suicidio alineados con las intervenciones pertinentes (2014). Prevención del suicidio. Organización Mundial de la Salud          

José Rodolfo Pérez Rosales

Director Ejecutivo del Instituto de Investigación para el Aprendizaje

Psicología positiva para esta cuarentena

La psicología como toda ciencia tiene diferentes ramas o áreas especializadas que producen teorías o enfoques para comprender al ser humano en los contextos en los que se desenvuelva. En la actualidad, cada vez toma más relevancia la psicología positiva. Esta ha sido desarrollada por Martin Seligman, psicólogo, quien desde hace más de 20 años se ha propuesto estudiar científicamente aquello que hace felices a las personas. Desde luego, otros psicólogos y psiquiatras se han embarcado en esta tarea, con resultados muy diversos y alentadores.

En este sentido, la psicología positiva, a través de décadas de investigación nos brinda una serie de actitudes y actividades que podemos aplicar en nuestra vida diaria y que contribuirían en nuestra felicidad; o por lo menos, que producirían un estado de bienestar físico, emocional y psicológico para aquellos que las lleven a la práctica. No esta demás decir que no todas estas causan el mismo estado de felicidad o bienestar en las personas, es decir, cada uno de nosotros es único, en condiciones particulares, lo que nos haga feliz queda influido por estas variables; no obstante, podemos aplicar estas técnicas realizando adecuaciones que nos resulten cómodas o pertinentes.

Una las actitudes que la psicología positiva nos invita a desarrollar y poner en práctica es la empatía. En esta situación de cuarentena podemos aplicarla con nuestros familiares, amigos o con aquellas personas que se encuentran en situaciones menos favorecidas. ¿Cómo podemos hacerlo? Una de las formas más comunes es ayudando a otros sin esperar nada a cambio. Los actos desinteresados de bondad tienen un efecto positivo de satisfacción en nosotros y nos llenan de felicidad. También podemos aplicar la empatía cuando escuchamos a otros expresar sus sentimientos respecto a esta crisis sin emitir un juicio de valor. Solamente escuchar.

Del conocimiento de todos son las medidas implementadas por el Gobierno, como lo son el cierre de restaurantes, centros comerciales, cines y otros lugares de esparcimiento; además de solicitar que nos quedemos en casa, saliendo de ella solo si es indispensable. Durante este tiempo en el hogar, podemos dedicarnos a nuestros seres queridos. Lograríamos hacerlo conversando con ellos, expresando como nos sentimos o simplemente compartiendo algún interés en común (como ver series o películas). La sana convivencia con aquellos que amamos es una actividad que aporta una percepción de seguridad física y emocional, nos transmite compañía y nos hace felices.

La condición de cuarentena también puede ser aprovechada para el desarrollo de algún proyecto personal que tengamos pendiente y que pueda ser ejecutado desde casa. Llevar a cabo eso que hemos venido postergando y culminarlo seguro nos retribuirá con una sensación de satisfacción y felicidad. No está demás mencionar que, si este proyecto o actividad se lleva a cabo junto a nuestros seres queridos, nos percibiremos más unidos y ayudará a reforzar esos lazos emocionales que contribuyen en hacernos personas felices, aportando experiencias enriquecedoras a todos los involucrados.

Un cambio de actitud nos viene bien en esta situación. Sé que puede resultar difícil observar con optimismo esta cuarentena, sobre todo cuando observamos que en la T.V. y redes sociales se reportan una y otra vez noticias relacionadas con la enfermedad, poseemos familiares o amigos que se encuentran en albergues o nos enteramos como las medidas de seguridad implementadas por el Gobierno se vuelven más estrictas. Sin embargo, si nos infórmanos a través de los canales oficiales, evitamos recibir o difundir material relacionado con la enfermedad que sea de procedencia dudosa y acatamos las indicaciones que ofrecen las autoridades sanitarias Nacionales o Internacionales, podemos contrarrestar percepciones y sentimientos de incertidumbre. Generar una percepción más realista durante este fenómeno es posible, lo que propiciaría actitudes más optimistas, nos darían tranquilidad e incluso lograríamos proyectar a nuestros seres queridos una sensación de seguridad y confort.

Por último, he de decir que existen otras maneras de mantenernos positivos o felices durante estos días que pasaremos en casa. Hacer ejercicio con equipamiento con el que contemos o a través de algún programa matutino, practicar yoga o mindfulness, escuchar música de nuestra preferencia, pintar o escribir aquello que pensamos o sentimos son otras actividades que la psicología positiva nos invita a realizar para mantenernos bien física y emocionalmente. El objetivo, ante todo, es tratar de continuar lo más felices que podamos.

José Rodolfo Pérez Rosales

Director Ejecutivo del Instituto de Investigación para el Aprendizaje

Psicodiagnóstico del niño/a: Una breve guía para padres

Es común entre los padres dar un seguimiento minucioso sobre los diferentes avances neuroevolutivos de sus hijos/as. Desde la concepción hasta el final de la adolescencia, la vigilancia parental es constante: balbuceos, primeras palabras y frases, el gateo, caminar si apoyo y otros hitos evolutivos forman parte de ese monitoreo que tienen los padres hacia sus hijos/as; en donde la edad es un parámetro (transversal) en el que se encuentran establecidos los diferentes logros neuroevolutivos en niños/as.

                Se hace evidente la preocupación que existe ente los padres cuando su hijo/a parece no estar alcanzado los hitos neuroevolutivos según su edad. La preocupación aumenta si se observan “retrocesos” en los logros que ya se habían alcanzado (pérdida del habla, coordinación motora, entre otros). Es esta serie de hechos lo que hace tener a los padres un motivo consulta y acudir con un profesional, usualmente neurólogos, psicólogos o psiquiatras. En cualquier caso, el primer acercamiento con algún profesional es clave para un psicodiagnóstico útil, sobre todo desde el área psicológica-clínica.

                Desde la psicología clínica infantil el psicoadiagnótico de niños es complejo, el constante desarrollo (cambios) en el que se encuentran niños/as, la herencia y el entorno hacen que el diagnóstico psicopatológico sea cuidadoso, por lo que se deberán utilizar diferentes técnicas: instrumentos psicométricos (mediciones de C.I., Atención, Lenguaje, etc.), proyectivos, neuropsicológicos, entrevistas con padres o cuidadores, profesores y por supuesto la observación clínica del niño/a.

                En este sentido, para realizar un correcto psicodiagnóstico, el profesional de la psicología deberá no solamente conocer el manejo de los test que aplicará, sino de los principios y teorías en los que estos se basan, a fin de brindar una interpretación fiel de los resultados. En cuanto a la entrevista clínica, esta es un instrumento versátil pero no por ello carece de técnica y requiere entrenamiento apropiado para su empleo, sobre todo en el área clínica infantil.

                En consonancia con todo lo anterior, muchos padres de niños con déficits en el neurodesarrollo buscan psicodiagnósticos para sus hijos para posteriormente recibir las intervenciones terapéuticas adecuadas al caso. No obstante, con la mejor de las intenciones, los padres requieren iniciar el proceso terapéutico casi de forma inmediata lo que junto a un mal juicio profesional, no se realizan las pruebas psicodiagnósticas pertinentes para conocer el estado actual de la problemática y ofrecer un plan de tratamiento basado en evidencia científica; en más de las ocasiones, los profesionales acceden a las demandas de prontitud de los padres y se restringen a realizar entrevistas y dedicar un tiempo de observación (a juicio clínico y sin ninguna guía estandarizada para ello) a los niños, obteniendo así un panorama muy reducido de las problemáticas y necesidades clínicas del caso. Lamentablemente esto se esta convirtiendo en una práctica común entre los profesionales de la salud mental.

                Entonces ¿cómo debería ser una evaluación psicodiagnóstica? Y lo más importante ¿para qué? No es algo fácil de responder pues las evaluaciones psicodiagnósticos deben prepararse respondiendo al motivo de consulta y a la observación clínico del niño. Sin embargo, se podría decir que existen algunas consideraciones respecto a la evaluación.

La evaluación psicodiagnóstica debe estar compuesta de pruebas estandarizadas estadísticamente como lo son Test de Inteligencia, de Lenguaje, de Atención, Neuropsicológicos, entre otros. Esto permite comparar el nivel en el que se encuentra el niño/a frente al nivel esperado para su edad, lo que facilita la observación de los déficits y, por tanto, perfilar mejor las áreas de intervención. Por otra parte, toda evaluación psicodiagnóstico si amerita (esto se aplica a la mayoría de los casos que llegan a consulta) deberá considerarse una evaluación de aspectos emocionales y de personalidad, ya sean con pruebas proyectivas o pruebas estandarizadas como el MMPI-A, CDI, CAS, entre otros.

Todo psicodiagnóstico también debe incluir entrevistas a los padres. Esta es una técnica muy versátil, se adecua según las necesidades por explorar, aunque también se les pueden encontrar de forma estandarizada como los son el ADI-R, CHiPs, entre otras que se consideren pertinentes. Por último, es necesario recurrir a la observación clínica, sea a través del juego (si es posible) o mediante observaciones estandarizadas como ADOS-2, el EDAH, solo por mencionar algunos.  

Ahora con base a lo anterior, habrá que responder ¿para qué? Poseer todos los resultados de los test psicológicos no brinda un psicodiagnóstico, aunque si le brinda fuertes fundamentos para este. El clínico recogerá todos los resultados, incluyendo los vertidos en la entrevista con los padres y la observación del niño, analizará y emitirá el diagnóstico. Será la pericia del clínico y su habilidad para interpretar los mismos lo que hará la diferencia; pero, esta es relación bilateral: El clínico no puede emitir un diagnóstico psicológico solamente con su buen juicio ni tampoco podría lograrlo solamente con los resultados de las pruebas psicológicas, aunque estas últimas son indispensables para fundamentar con propiedad dicho diagnóstico.

Es de importancia en este sentido, que los padres se informen debidamente cuando decidan realizar evaluaciones psicodiagnósticas a sus hijos/as. El solo juicio clínico resulta insuficiente e irresponsable. El clínico ha de preparar las pruebas psicológicas apropiadas, en lo que se conoce como batería de evaluación, para satisfacer las necesidades de medición y diagnóstico. Los padres están en su derecho de conocer el procedimiento que se establecerá para brindar el diagnóstico, las técnicas e instrumentos a emplear.

Es claro que el procedimiento de evaluación psicodiagnósticas es complejo en niños/as, requiere conocimientos técnicos, prácticos y experiencia en el campo. Se ha tratado de esbozar en pocas palabras y de manera general lo que debería contener, como mínimo un proceso de evaluación psicodiagnóstico. Como padres es importante estar informado y conocer a grandes rasgos lo que se necesita para lograr una intervención adecuada a las necesidades de su hijo/a.

José Rodolfo Pérez Rosales

Director Ejecutivo del Instituto de Investigación para el Aprendizaje

Hablemos sobre TDAH: Estrategias para padres

En la actualidad hablar sobre Trastorno de Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) es motivo de interés para profesionales de salud, educadores y padres y madres de familia. Este tema que parece relativamente reciente, quizás por la cobertura mediática de los últimos años, es en realidad un fenómeno que se ha conocido y evolucionado nosológicamente desde principios del siglo XX.

El TDAH hizo su aparición en 1902 de la voz del pediatra George Still, el cual describió el fenómeno como un “defecto del control moral” en los niños; descubriendo que algunos de ellos no podían controlar su conducta a pesar de no existir déficit intelectual (Lange et al., 2010).

Desde entonces hasta la fecha el TDAH ha sido descrito de múltiples formas por la bibliografía especializada y por diferentes manuales de diagnóstico. En su última publicación, el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales V (American Psychiatric Association, 2013), describe el fenómeno como un trastorno del neurodesarrollo caracterizado por un patrón persistente de inatención e hiperactividad que interfiere con el funcionamiento que se espera del individuo en función de la situaciones en las que se encuentre (escuela, familia, otros).

Una vez establecido esto y no siendo el propósito la profundización histórica ni teórica-técnica del TDAH, se exponen algunas estrategias simples que padres y madres de familiar pueden llevar a cabo para apoyar al niño/a en funcionamiento escolar; teniendo en cuenta que es una de las áreas de desempeño fuertemente afectada por el TDAH, lo que se convierte en motivo de vergüenza, baja autoestima y aislamiento social, entre otros.

El sistema familiar debe ser un gran aliado de un niño/a que padece TDAH, el rol de los padres tiene un lugar en la modificación conductual que se desea llevar a cabo. Algunas estrategias que los padres pueden emplear para apoyar a sus hijos/as con TDAH son:

  • Considerar un enfoque de crianza distinto: En muchas ocasiones es importante modificar el enfoque de crianza hacia el niño/a con TDAH, quienes usualmente requieren normas disciplinarias claras y explicitas o una supervisión más constante para las actividades o tareas.
  • Identifique las fortalezas: Se hace necesario no solamente observar las conductas o actividades en las que el niño/a requiere mejorar, es necesario también identificar aquello para lo que es bueno o que es de su preferencia, reforzarle en ello y practicarlo junto con él al menos una vez a la semana. Esto invita a ser más proactivos en la disciplina, es decir, elogiar lo positivo en lugar de enfocarse solamente en aquello que no está haciendo bien o que necesita mejorar. También se hace importante elogiar los esfuerzos y avances en las actividades o tareas que el niño/a este realizando, de forma que sucesivamente mantengamos su interés en aquello que se espera que logre.
  • Establecer una rutina de actividades: En los niños/as con TDAH el establecimiento de una rutina u horario de actividades no puede faltar. Hacer explicito aquello que esperamos que el niño/a lleve a cabo evita confusiones y le facilita aprender la organización de su tiempo; también, debe establecer un tiempo de descanso entre tareas, de forma que fomente en el niño una mejor autorregulación de sus procesos cognitivos y emocionales.
  • Búsqueda activa de un espacio de trabajo: No es extraño que en muchos hogares los padres han establecido previamente un lugar para hacer las actividades o tareas de la escuela, sin embargo, a los niños/as con TDAH esto no puede resultarles productivo. Ante esto es importante buscar junto al niño un espacio en donde este perciba menores distracciones y pueda realizar las tareas o actividades que se le solicitan.
  • Supervisión: Al principio será necesario supervisar el inicio de las actividades o tareas que el niño/a lleve a cabo, especialmente si se espera un desempeño específico en estas. Ayude a su hijo/a dividiendo las tareas o actividades en pasos pequeños, empezando por los insumos que necesitará para realizar cada paso hasta el resultado que se espera obtener. Pronto podrá darse cuenta de que la supervisión podrá alternarse y enfocarse en otras áreas.
  • El “éxito”: Esta palabra, aunque corta puede ser crucial en los niños/as con TDAH. Ayude a su hijo/a redefiniendo esa palabra, en nuestra sociedad occidental el “éxito” ha sido frecuentemente definido en función de los logros académicos, algo que sin lugar a duda no es del todo cierto. El éxito puede estar en el desarrollo de la creatividad, los deportes o las artes, redefinir el “éxito” puede ser estimulante para el niño/a y unirles más como familia.

Se ha tratado de condensar en un grupo muy reducido, algunas de las estrategias que pueden llevarse a cabo con los niños/as que padecen TDAH en un grupo familiar. En su mayoría se combinan formas conductuales y cognitivas de abordaje, además de requerir una implicación más activa de los padres respecto a sus hijos/as con TDAH. Debe aclararse que estos planteamientos no sustituyen un diagnóstico o la visita con un profesional de la salud mental ni pretenden contraindicar los tratamientos que ya se reciben, por el contrario, se busca apoyar brindando opciones que puedan resultar convenientes para el niño/a según sea la valoración de cada padre de familia. 

Referencias

American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders: DSM-5. American Psychiatric Pub Incorporated.

Lange, K. W., Reichl, S., Lange, K. M., Tucha, L., & Tucha, O. (2010). The history of attention deficit hyperactivity disorder. Attention Deficit and Hyperactivity Disorders, 2(4), 241-255.

José Rodolfo Pérez Rosales

Director Ejecutivo del Instituto de Investigación para el Aprendizaje

Desayuno con colegios

Desayuno con colegios

Desayuno con colegios: Nos visitaron los siguientes centros educativos: Colegio Internacional, Colegio Maya, Liceo Francés, Colegio Los Robles, entre otros. Durante la visita conocieron nuestra metodología, instalaciones y equipo de trabajo.

Artículos en periódicos

En la mente del autismo…

Sabemos que el TEA es un trastorno del neurodesarrollo de origen neurobiológico e inicio en la infancia, que afecta el desarrollo de la comunicación social, como de la conducta, con la presencia de comportamientos e intereses repetitivos y restringidos. Presenta una evolución crónica, con diferentes grados de afectación, adaptación funcional y funcionamiento en el área del lenguaje y desarrollo intelectual, según el caso y momento evolutivo.

El arte de educar…

Educar es ciencia, pero también arte. Implica una alta cuota de creatividad, ya que cada niño o niña es distinto, y el hecho educativo funciona si se logra conexión emocional. Puede un estudiante pasar horas y días en un aula sin aprender nada; pueden incluso pasar exámenes sin aprender nada.

COVID-19 y educación social

El desarrollo del cerebro en los niños y niñas de cero a seis años es crucial –incluyamos hasta la pre-adolescencia- no dejemos que todo quede en manos de lo virtual u online, incluyamos una cuota de humanismo, realismo, naturaleza, convivencia y juegos con otros niños y niñas.

Mentes diferentes, aprendizajes diferentes…

Mel Levine, PhD graduado de Harvard University, obtuvo una beca Rhodes y culminó sus estudios en Oxford; como Pediatra dirigió el Clinical Center for the Study of Development and Learning y enseñó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte, luego fundó “All Kind of Mind”. En 2003 leí su libro “Mentes diferentes, aprendizajes diferentes”, una obra pedagógica sin precedentes, sustentada en la experiencia de sus pacientes. Levine creo que supera a Howard Gardner; lamentablemente, su vida tuvo un trágico final.

La plasticidad del cerebro y la Curva CPPA.

La plasticidad cerebral es una capacidad que posee el cerebro para cambiar su estructura y su funcionamiento de manera permanente, como reacción a la diversidad del entorno y a los procesos de aprendizaje.

El “error” en la educación

En 2007 asistí a un congreso sobre didáctica de las ciencias en donde se presentaron las ideas de Jean Pierre Astolfi; hace unos días un colega me envió un PDF del libro “El error un medio para enseñar” del mismo autor.

Astolfi parte de los principios cognitivos de Bachelard y Piaget, pero sobre todo de la experiencia cotidiana del “error” como circunstancia a la que nos enfrentamos en cada momento, como protagonistas o como víctimas; vivimos con los errores y es parte fundamental de la vida; no se equivoca el que nada hace. Tradicionalmente, a nivel educativo, el error es visto y valorado como algo negativo –cada error puede representar una nota mala–; en este contexto el didacta francés le da vuelta a la hipótesis: el error es una fuente de aprendizaje.

Tus hijos (y su educación…)

Los niños y niñas –parafraseando a Arno Stern– NO son seres inacabados, incompletos, imperfectos, que necesitan ser educados para lograr niveles de plenitud humana o ciudadana. Son seres humanos plenos per se…; su solo ser y presencia, lo que son y lo que pueden llegar a ser, representa un valor sustantivo existencial; y no debemos recurrir a ciertos argumentos emocionales, a la compasión, lástima o ternura para valorar lo importante que son. Debemos “respetar” y “confiar” siempre en los niños.

Visita a instalaciones del IIA

Visita a instalaciones del IIA

Representantes de colegios APCE, colegio Livingston, ABC, Augusto Walte, Escuela Alemana, Escuela Bilingüe Maquilishuat y Centro Escolar Denver conocen el proyecto, las bases teóricas e instalaciones del IIA